Manual para criar futuros corruptos

MANUAL PARA CRIAR FUTUROS CORRUPTOS

 

 No abrace a sus hijos, no les diga que los quiere, no les lea cuentos a la hora de dormir. Los niños que son criado con carencias de afecto más adelante suelen sustituir el cariño esquivo con reemplazos equivocados. Figuración social, aún a costa de delinquir, podría ser uno de ellos.

 

 En la linea de lo anterior, y para hacer más efectivo el proceso, deles dinero o cosas materiales a cambio del tiempo que no este con ellos. Es mas!!: Deles dinero sin motivo alguno, y que sientan en lo posible que no es necesario trabajar ni un poquito para ganárselo.

Al crecer con esa noción en la cabeza, les parecerá muy natural ganar dinero fácil gracias a un soborno.

 

 Dígales que es malo robar, que las leyes se han hecho para respetarse y, a la primera que pueda, pásese un semáforo en luz roja. Explíqueles: “Es que estaba apurado, sino lo hacía no iba a llegar a tiempo”. Estas contradicciones generarán, gota a gota, la idea de que la moral es totalmente elástica y puede acomodarse a los objetivos de cada quien.

 

 Nunca los lleve a viajar por el Perú. Que no vean el techo azul de la sierra, o los rios anchos de la selva. Que no escuchen a los uros contar dulcemente como fabrican sus islas flotantes. Que no escuchen a las niñitas del Colca relatar como el cóndor se robo a una pastorcita para tener más hijos. Jamás, bajo ningún motivo, los abrace contemplando un atardecer en Huanchaco, mientras les susurra que los Mochicas vieron ese mismo sol desde ese mismo lugar cientos de años atrás.

 

 Para hacer mas efectivo el consejo anterior, matricúlelos en un colegio que inculque amor a la patria mediante estúpidos desfiles de tipo militar o cantos a la bandera con palabras que no entienden. Serán años y años de inversión inútil, pues a la patria no se le llega a amar por imposición, uno se enamora de un pais luego de compartir emociones lindas en él y hacerlo suyo por convicción.

 

 Si alguna vez acude al cine con ellos, y alguien se cuela en la fila, finja que no lo vió. Nunca reclame por sus derechos ni por los de otros. De esta manera, sus hijos entenderán que Usted avala la ley del más vivo, y que los sapos jamás reciben su merecido.

 

 Cuando tenga un desperdicio en mitad de la calle, no se lo guarde en el bolsillo. Bótelo en la vereda delante de ellos, y siga como si nada. La naturalidad es importante (no lo olvide). Este ejercicio tan sencilo hará que sus hijos crezcan con la idea de que el espacio público es tierra de nadie, cuando debería ser tierra de todos.

Cuando algo es de nadie ¿Quien te puede reclamar por usarlo mal? Así, si alguna vez trabajan en el Estado, también pensarán que sus recursos son de “nadie”, cuando en realidad nos pertenece a todos.

 

 LLega siempre tarde a tus citas, y asegúrate de que tus hijos crezcan con la idea de que no tiene nada de malo. La impuntualidad es la forma mas taimada de robo, pues se disfraza de pecado venial cuando en verdad es abominable: El dinero robado se puede devolver, “EL TIEMPO QUE VIVIMOS JAMAS”.

Y tú, ¿Estas criando corruptos o formando líderes emprendedores con responsabilidad social?

Para cambiar al Perú, primero debemos cambiar a la persona.